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La carta de motivación

He encontrado muchos artículos y tutoriales sobre cómo escribir una carta de motivación, pero todos se orientan a lo mismo, a la estructura; explican qué utilidad tiene la carta y los apartados de los que se compone. Para ir un poco más allá voy a dedicar este post a dar un pequeño aporte sobre cómo redactar el contenido.

Lo básico sobre la carta de motivación

Ya sea para optar a un puesto de trabajo, una plaza en un postgrado o una beca, pueden pedirnos que escribamos este documento, y si no lo hacen es una buena idea hacerla voluntariamente.

Puedes consultar en distintas webs la estructura de la que se compone, variando entre las más simples (introducción, desarrollo y final), hasta otras más definidas (presentación, contenido principal, despedida, y cierre). Elijas el que elijas lo básico es tener en cuenta un apartado donde nos presentemos, otro donde contemos de forma concisa un poco sobre nuestra experiencia académica y profesional, y otro apartado donde expliquemos nuestro interés por la oferta.

Conocer la organización

Toda organización (una universidad, una empresa, una ONG), tiene una determinada cultura organizacional; una serie de valores, formas de pensar o enfoques y códigos que le dan cierta identidad y la diferencian de las demás.

Es imprescindible conocer cuál es la cultura de la organización a la que aspiramos, la cual encontraremos en las secciones “Quienes somos”, “Valores”, “Sobre…” o “Nuestra empresa”, que hay en sus páginas webs (normalmente en las pestañas superiores o en enlaces a pie de página). De aquí podemos hacer una lista de las características y objetivos que fundamentan a la entidad, y que vamos a utilizar para saber qué puede interesarle a la organización de nosotros.

Características de uno mismo

Se trata de realizar una lista de tus virtudes y tus defectos, y a partir de esto escoger cuáles se aportaran a la carta. No generes falsos positivos, frases que camuflen una virtud como si fuera un defecto (“Me apasiona demasiado mi trabajo”). Tampoco elijas puntos débiles que sepas que sean opuestos a la cultura de la organización, o que demuestren poca profesionalidad (como ser impuntual). Identifica y selecciona defectos a los que realmente les estés poniendo solución. Si te cuesta hacer esta lista puedes realizarla con amigos cercanos o familiares.

Conocer el puesto

Probablemente antes de publicar la oferta la organización haya hecho un APT (análisis de puesto de trabajo). Se trata de un procedimiento dirigido a conocer:

  • Actividades del puesto: las tareas en las que se divide.
  • El contexto: condiciones, horario…
  • El comportamiento: las conductas que solicita el puesto.
  • El equipamiento: sean herramientas físicas o conocimiento que se requieren.
  • Los criterios de desempeño: la forma con que se evaluará cómo se está ocupando el puesto.
  • Los requerimientos humanos: la educación, la experiencia, las aptitudes los intereses o la personalidad que debe tener el aspirante.

Nosotros no podemos conocer el APT, pero muchas ofertas de trabajo sí incluyen una breve descripción del puesto, y normalmente las ofertas de becas, postgrado o voluntariado exponen el perfil de ingreso. Analizando esa información y teniendo en cuenta el listado que hemos hecho a partir de la cultura organizacional, podemos adecuar mejor nuestro perfil en el momento de redactar en el contenido principal los motivos por los que optamos a la oferta.

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